

























En el número 30 de la calle Gran Vía de Madrid, se halla Aster: un espacio de eventos diáfano y de carácter multidisciplinar abierto a todo aquel que quiera disfrutar de un ambiente exclusivo y diferenciador.
Desde la decimocuarta planta, la cristalera que envuelve un dúplex de 225 m2 con terraza, ofrece una panorámica de la capital sin barreras arquitectónicas. Los ventanales y sus vistas son un claro ejemplo del movimiento que revolucionó la construcción de los edificios, revitalizando el espacio a través de los materiales industriales.
Sus quince pisos de altura ofrecen al espectador unas vistas en 360º sobre la principal arteria de Madrid: La Gran Vía.
En el número 30 de la calle Gran Vía de Madrid, se halla Aster: un espacio de eventos diáfano y de carácter multidisciplinar abierto a todo aquel que quiera disfrutar de un ambiente exclusivo y diferenciador.
Desde la decimocuarta planta, la cristalera que envuelve un dúplex de 225 m2 con terraza, ofrece una panorámica de la capital sin barreras arquitectónicas. Los ventanales y sus vistas son un claro ejemplo del movimiento que revolucionó la construcción de los edificios, revitalizando el espacio a través de los materiales industriales.
Sus quince pisos de altura ofrecen al espectador unas vistas en 360º sobre la principal arteria de Madrid: La Gran Vía.
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Desde la decimocuarta planta, la cristalera que envuelve un dúplex de 225 m2 con terraza, ofrece una panorámica de la capital sin barreras arquitectónicas. Los ventanales y sus vistas son un claro ejemplo del movimiento que revolucionó la construcción de los edificios, revitalizando el espacio a través de los materiales industriales.
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Desde la decimocuarta planta, la cristalera que envuelve un dúplex de 225 m2 con terraza, ofrece una panorámica de la capital sin barreras arquitectónicas. Los ventanales y sus vistas son un claro ejemplo del movimiento que revolucionó la construcción de los edificios, revitalizando el espacio a través de los materiales industriales.
Sus quince pisos de altura ofrecen al espectador unas vistas en 360º sobre la principal arteria de Madrid: La Gran Vía.
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